Aire
No os quiero aburrir con los detalles del viaje, así que resumiré esa pesadilla de 20 horas tan rápido como pueda.
+Tenía que partir hacia Girona de madrugada, así que para no dormir me entretuve leyendo en internet artículos sobre películes de terror de serie B y guitarristas hermafroditas.
+Una vez en el aeropuerto le hurté un mechero a un picoleto y bien que hice, la nicotina sería mi único alimento durante el viaje.
+Las turbulencias fueron muchas y las alas, que veía desde mi ventanuco, parecían temblar como hojas en otoño, así que por primera vez en mi vida tuve miedo de estamparme. Contuve mis nervios y aterricé sin novedad.
Tierra
Lo duro estaba por venir: Después del viaje en avión me quedaban ocho horas de viaje terrestre, haciendo transbordos en bus y en tren. Un poco más y me da una hipotermia esperándolos. Por fin, llegué a mi destino.
"Mira que si después de todo me he equivocado de día, hora o sitio...o de los tres a la vez..."
-Mr. Córdoba?
Me giré. Enfrente mío se hallaba un estereotipo perfecto de vigilante de discoteca: Pelo corto, robusto, metro ochenta...lo cierto es que el tío intimidaba.
-S-sí! Yo soy! Mucho gusto..
-No me hables en alemán por favor, soy polaco.
-Ah...perdón.
Krzystof, que así se llamaba el andoba, era miembro de la organización y también músico de la orquesta (la mancha en su cuello le delataba). Me llevó en furgoneta desde la estación de Weiden hasta el pueblecillo en donde nos íbamos a alojar, Pleystein (sí, el nombre es raro de cojones, recuerda a Playstation)...y de mientras sentí que era mi obligación quedar bien dándole conversación, así que se la di.
-A-así que Krzystof, eh? Como Penderecky.
-Quién?
-El...compositor.
-Penderecky.
-Bueno, eso.
"La madre, pero qué envarado es este tío...en fin, es la compañía que me ha tocado así que paciencia."
-Sabes? El verano pasado también estuve en Alemania, en otra joven orquesta, y había tres polacos, dos de los cuáles eran pareja...el caso es que pese a ser sólo tres no se hablaron con nadie más que no fueran ellos mismos en todo el encuentro...
-No nos juzgues sólo por tres estúpidos. Éste es mi sexto año aquí en la orquesta, y te puedo asegurar que el ambiente es muy agradable.
"Lo veremos.."
En la cena conocí a otro polaco, Karol.
-Vaya, un nombre femenino.
-No es un nombre femenino, el Papa también se llamaba Karol.
-Lo que digas, pero en España es un nombre femenino.
Sabéis? Hay personas que le cambian la vida a uno. Eso es cierto y nos ha pasado a todos...Lo curioso es que a menudo esas personas nos son presentada de la forma más usual y corriente, sin que tengamos ni idea de la repercusión que tendrán en nosotros. Eso era exactamente lo que me acababa de pasar.
El hotel al que me llevaron a cenar era modesto, pero confortable y decorado con buen gusto..de todas maneras no era allí donde dormiría, sino en otro hotelcillo a cinco minutos con Karol y el resto de polacos que por lo visto superaban la quincena, aunque por el momento sólo estábamos nosotros dos. Mi habitación estaba bien, aunque tenía la rareza de tener la ducha encasquetada en una esquina del dormitorio.
-Mola la ducha, eh? Y además tengo terraza! Cuando quieras puedes venir aquí a fumar.
-Tú también puedes venir a mi habitación cuando quieras, llevo dos días solo en este puto hotel.
Después jugamos dos partidas de ajedrez y me ganó las dos.
Karol era un personaje curioso. Era alto como Krzystof, pero al contrario que éste no sólo no intimidaba sino que casi podría decirse que enternecía con sus facciones aniñadas y su inexorable calvicie que empero, a sus diecinueve añitos, aún no se acusaba demasiado.
Un violín me despertó a la mañana siguiente.
"Por Zarathustra qué manera de darle al artefacto...diría que es una chica..y más me vale que sea la concertino"
-KAROL!!
-Qué?
-Quién está tocando de esa manera??
-Pues...Maria.
-Una chica?
-Sí.
-Polaca?
-Sí.
-La concertino?
-Pro..probablemente.
-Qué pretende tocando así, hundirnos a todos en la miseria?
-Es buena, qué le vamos a hacer. Por cierto hoy iré con el chico de la tuba a por alcohol, te vienes?
-Has estado en un encuentro de orquesta antes? No tienes ni idea de lo duro que es..más vale que descanses que luego no tendremos ni un segundo de pausa..yo me vuelvo al sobre,
au revoir.
-Espera! No quieres jugar otra partida de ajedrez?
-Ahora? A las nueve y media de la mañana??
Desde cuándo evitas las situaciones surrealistas?
-Oh, está bien.
Gané. Pero si no llega a abandonar estoy seguro de que no hubiera sabido remachar la partida.
Fue reconfortante ver como la gente iba llegando, de forma que la orquesta empezaba a tomar...pues eso, forma. Esa noche había una especie de fiesta de bienvenida, que de fiesta tenía poco, nos juntábamos en un bar y ale, a consumir. Como era lógico cada uno se reunía con todo aquél que hablara su mismo idioma, merced a lo cuál fue creado y consolidado de forma casi instantánea nuestro variopinto Latin Team, con gente venida desde Chile, Méjico, Colombia, Brasil..y España claro. De todos ellos me llamó la atención un gallego al cuál apodé el sensei, por su amplio conocimiento de las dos únicas materias que me importan en esta vida: El violín y las mujeres.
-Vos que tocáis tan bien, no os sobra algún compromiso al cuál no podáis asistir para mí?
-Pues no sé..te gustaría ir a Noruega?
-Estáis de coña?
-Tienes alguna grabación?
-No..esperad..sí, tengo la de mi recital de fin de carrera, pero apesta.
-Será suficiente, no te preocupes.
Todos mis compañeros del primero al último eran encantadores, pero en un momento dado me fijé en los polacos y pensé que era una pena que los grupos se escindieran por algo tan prosaico como el idioma. Al fin y al cabo todos hablábamos inglés más o menos, no? Además, viviría todos esos días casi exclusivamente con ellos, así que o comenzaba a hacer amistades rápidamente o pronto me encontraría más solo que un muerto en su ataúd. Se me ocurrió que a Karol no le costaría nada hacerme de puente.
-Se me ha ocurrido que podría usarte de puente! Venga hombre, que no te cuesta nada..
-Está bien, estos son Jan, Magda, Marta, Sylwia, Bartek, Alexandra, Sandra, Kamilla, Karolina y...bueno, a Maria ya la conoces.
No iba a ser fácil afiliarme al grupo polaco*. Puedo hablar fluidamente tres idiomas y chapurrear otros dos, pero no entiendo ni jota del suyo y eso es una gran barrera. Intentando sobreponerme a mi vergüenza me senté con ellos, y lo único que conseguí fue derramar mi cerveza sobre la concertino.
*La llamaremos Polish Mafia a partir de ahora
Por suerte para mí Karol se tomó en serio su papel de puente y siempre me traía gente a la terraza para fumar, a Maria..
-Karol, Maria tiene novio, no?
-Sí, cómo lo sabes?
-Porque dudo que el tío que aparece en la funda de su violín sea su padre. Bien, quién se trinca a nuestra concertino?
-Es un violinista de no sé qué orquesta..
-Profesional?
-Sí.
-O sea que las virtuosas sólo se acuestan con virtuosos.
-Puede ser.
..otro día se trajo a Marta, chelista vegetariana. Mientras ella se fumaba de su cigarrillo yo prefería vacilar a Karol:
-Por qué tocas tan bien?
-Porque la música es mi vida. Y tampoco tengo nada mejor que hacer.
"Esta chica..hay algo raro en sus ojos"
Esa noche Karol me llevó a una fiesta polaca en nuestro hotel, donde me senté y totalmente ruborizado intenté buscar alguna forma de no sentirme como un cretino. Sin nada más que hacer comencé a beber cerveza a dos manos (Y porque no tengo dos bocas). Finalmente ésta hizo su efecto y consiguió soltarme la lengua:
-Karol, eres de Polonia, una de las mejores escuelas musicales de Europa, las chicas de tu país son bellísimas, vuestro vodka excelente... y parecéis pasároslo muy bien entre vosotros. Joder, ahora entiendo que estéis tan orgullosos de vuestro lugar de origen y la razón por la cuál no os mezcláis con el resto de la orquesta. Para qué, si no les necesitáis? Para qué, si valéis más que ellos?
Karol me miró entre incrédulo y divertido, pero lo más importante fue que este último mini-discurso había conseguido arrancar algunas sonrisas entre los miembros de la Polish Mafia; no es que pretendiera ser un bufón, pero al menos eso me había servido para salir de la letargia y comenzarme a integrar...El efecto mariposa había comenzado.
IJOA (Primera Parte)
FIN
Ya sé que hasta ahora no ha sucedido gran cosa, tomáoslo como una gran introducción...
Krzystof
Sensei



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