dilluns, 21 de setembre del 2009

Instinto

Toda la noche bebiendo sin parar y sin meterme nada sólido en el estómago, quién no hubiera hecho lo que yo? En ese arcén a alguien se le había caído una galleta de chocolate que tenía mi nombre escrito. Tendría que recogerla del suelo, pero.."No pienses, actúa!", me dije. La cogí, estaba deliciosa. Un poco picante, tal vez. "Pero cómo va a ser picante una galleta de chocolate?" Hormigas enloquecidas atacando mi lengua tenían la respuesta.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada